La cara se te pone roja
el pulso sube a mil
sientes que los ojos saltan de sus órbitas
las palabras mas fuertes coronan tu boca
tus acciones pierden coherencia
no aceptas ni crees palabra alguna
te cierras a todo.
Eso y mas sucede cuando te enojas, lo único que que queda en estos casos es contar hasta diez, respirar tres veces y intentar mantener la calma, recuerda que al final el hígado se malogra y a la larga va ser mas difícil arreglar un hígado malogrado que disipar un simple enojo, pero claro, como siempre digo, esta es mi humilde opinión, hasta pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario